lunes, 11 de abril de 2016

Como hermanas

Hoy me han dicho que las hermanas son la perfecta relación amor odio.

Tienen tanto amor la una por la otra, como ganas de estrangularse el pescuezo.

Me ha dado qué pensar, porque es cierto.

Con una hermana puedes reírte de todas las payasadas que quieras, puede, también, que le digas borderías, porque ella sabrá que jamás serán con intención de hacer daño, sabe que siempre hay algún motivo de trasfondo.

Con una hermana puedes hablar de otra persona, de quien te gusta, de a quien no soportas, de aquel que hoy no te trató bien, pero puede ser, que también hables con ella de ella misma, que quieras decirle aquello que hace que no te parece bien, muy seguramente acabareis discutiendo, pero en el fondo, ella sabe que sólo lo dices para ayudarla a ser mejor persona.

Con una hermana puedes desahogarte de los problemas que más te duelen, porque sabes que siempre dejará de hacer lo que sea que esté haciendo para escucharte, y en cambio, habrá días que no quieras ni mirarla a los ojos, ni dirigirle la palabra, por el único motivo de que te da miedo, de que sabes que si te mira, verá reflejado en tus ojos ese dolor que no quieres mostrar, ese dolor que estás intentando esconder para mantenerte digna ante el día a día.

Porque una hermana te rompe con la mirada, y hay veces, que no quieres caerte a pedazos en un momento determinado.

Pero igual que una hermana te rompe con la mirada, también te recompone con una caricia.

Con una hermana sabes dónde tocar para que duela, por eso un enfado con una hermana es tan doloroso, porque siempre sabe dónde hay que tocar para herir, pero de igual manera, una hermana también sabe dónde tocar para reconstruir, sabe sustituir la dureza por la calma cuando la cosa se pone fea. Porque una hermana nunca busca herir.

Una hermana puede ser impulsiva, puede tener la lengua muy afilada, pero nunca busca herirte de verdad.

Porque lo peor que puede pasarte, es sentir que estás perdiendo a tu hermana, pararte a pensar en que todo lo que has vivido con ella desaparezca por una cosa, que, en comparación, es minúscula, por muy grande que haya sido la bronca.

Con una hermana puedes pasarte semanas sin hablarte, pero será la primera que esté ahí cuando la necesites.

Una hermana puede alejarse de ti todo lo que quieras, pero nunca saldrá de tu vida, porque forma parte de ella.

Por eso a una hermana nunca la olvidas, y nunca la echas de menos, porque no se puede extrañar a quien no se va, ni olvidar a quien se queda.

Y quizás por temas del destino, esa frase hoy ha acabado en mis oídos.

Y me ha dado en qué pensar.

Y he sonreído, una media sonrisa, una de esas que expresan una alegría amarga.

Por que es cierto, las hermanas son la perfecta relación amor odio.

Y si no entiendes esto...debes de ser hija única ;)

viernes, 15 de enero de 2016

Cuando las miradas lo decían todo.

Cuando haces todo lo posible, cuando no sabes qué más hacer, cuando das otra oportunidad día tras día, cuando de repente la acepta, cuando la aprovecha; cuando sientes que por una vez merece la pena.

Cuando empiezas a mostrarte tal como eres, cuando todo es genial, cuando los pensamientos coinciden, cuando el apoyo es mutuo, cuando las miradas lo dicen todo; cuando simplemente eres feliz.

Cuando el después llega, cuando las cosas cambian, cuando todo son ironías, cuando ya no se habla con sinceridad, cuando se evita el lado profundo, cuando se acaba el cariño, cuando todo el mundo pasa a valer lo mismo, cuando ya no eres tan feliz.

Cuando las cosas se te caen encima, cuando ya no hay apoyo incondicional, cuando ha dejado de luchar, cuando tu intentas tirar de todo; cuando sólo quieres dejar de fijarte en los detalles escabrosos.

Cuando entonces empiezas a echar de menos, cuando empiezas a comparar, cuando te viene a la cabeza aquel verso "cualquier tiempo pasado fue mejor"; cuando empiezas a añorar esos tiempos:

Cuando las miradas lo decían todo.

domingo, 10 de enero de 2016

Elecciones.

Elegir.

Es algo que a muchos nos cuesta, pero que, en realidad, nos pasamos todo el tiempo haciendo.

Lo hacemos incluso inconscientemente, cuando ponemos un pie delante para caminar, inconscientemente elegimos si es el derecho o el izquierdo.

Elegimos la ropa que nos ponemos cada mañana. Qué comer, cómo peinarnos.

Nos pasamos el 90% del día eligiendo, cosas que quizá no tienen mayor trascendencia, es cierto, pero a veces, esas elecciones inocentes, pueden tener mucha relevancia en nuestra vida, y es que algo que estamos eligiendo durante todo el tiempo, es el "por qué hacemos las cosas".

El cómo actuar ante la vida también es una elección. He conocido gente que actúan según su propio beneficio, pero he conocido gente también, que eligieron ser buenos, escogieron ser buenas personas.

Muchos de ellos, he de decir, han cambiado con el tiempo, se han marchitado y han acabado escogiendo el camino fácil que es el pasotismo. Siguen siendo buenas personas, pero cada vez les importa menos.

También hay otros que siguen fielmente esta elección, y que aguantan en esa elección pese a los machaques diarios de la sociedad en la que vivimos, una sociedad que se jacta de apoyar la libertad de ser lo que quieras, una sociedad que te invita a ser de todo, menos una persona buena.

Así que los admiro.

Admiro a aquellos que escogen ser buenos, pero eso no quita que me preocupe la facilidad con la que alguien puede acabar dándose por vencido.

"Me he llevado muchas decepciones", "Ya no espero nada de nadie porque todos me han fallado", "No merece la pena seguir siendo el tonto que hace todo por el resto" y otras tantas frases que he escuchado de estas personas que, como es normal, en algún momento dejaron de poder con todo.

Y entonces lo descubrí. Descubrí que se puede elegir algo aún mejor que el ser buena persona.

Se puede elegir el hacer las cosas por amor.

Sin pensar en la satisfacción personal de hacer algo bueno, sino en la satisfacción de saber que en lo que yo haga, esa persona va a sentirse amada.

¿Y si la persona no se merece que la trate con amor?

Bueno, ¿quién decide quién merece qué en esta vida? Una persona buena sabe no acercarse a alguien que ya le ha hecho daño antes, o a alguien que no le inspira confianza, una persona buena procura no ser tonto,  pero una persona buena en ese caso no está pensando en la persona que tiene delante, está pensando en sí mismo únicamente.

Una persona que ama lo primero en lo que piensa es en que si esa persona ha actuado de mala manera, debe ser por algo, algo que quizás no sabe, pero que tampoco le hace falta saber, porque dentro de sus posibilidades mas cercanas hacia esa persona, lo único que puede hacer, es amarla.

Porque, si tu elección es amar, no te importa qué persona está delante.

Si hay algo que he visto muchas veces, es que el buenismo peca de poca atención, intenta ser un buenismo standar, intenta ser igual para todo el mundo, intenta actuar bien, igual de bien con todos, y, lo siento, pero no todos somos iguales ni todo nos afecta igual.

La diferencia con el amor, es que éste es individual. Cuando tu haces algo pensando en amar a una persona, piensas en la persona que tienes delante, en cómo se sentirá cuando tu actúes, y esa mirada anterior de ponerse en el lugar del otro, ese amor un poco más concreto que depende de quien tienes delante, ese amor, cala en la gente, os lo aseguro.

Se ve de lejos quien es una buena persona y quien hace las cosas por amor.

Un buenista se acaba cansando, en algún momento la sociedad va a poder con él, porque el resto del mundo no reacciona ante el buenismo, no devuelve aquello que el buenista intenta dar, y su corazón, falto de una respuesta del exterior, empieza a sentirse sólo y se endurece, para evitar daños mayores.

En cambio, quien ama no espera absolutamente nada, es consciente de que es posible que el resto no actúen como el, pero también sabe que el amor cala, que una persona amada no es indiferente, que el amor tiende a ser reciproco, y que puede que no regrese en tu misma dirección, es cierto, pero la semilla en una persona que se ha sentido amada puede brotar en mil direcciones, y esa es la mejor parte de elegir amar, que puedes tener la certeza de que cada acto que realices que provoque que alguien se sienta amado, puede brotar hacia cualquier dirección.

A veces retornará, a veces no, pero siempre se propagará hacia algún lugar.

Porque el amor no se para.

Porque el amor es adictivo.

Porque el amor contagia.

Porque amar, a su vez, es simplemente una elección, y quien se pasa la mayor parte de su día eligiendo, eres tu.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Indeleble

Indeleble.
(Del lat. indelebĭlis).
1. adj. Que no se puede borrar o quitar.

Ultimamente le doy muchas vueltas a esa palabra, indeleble, algo que no desaparece, que permanece más allá del tiempo, que dura.
No voy a contaros todas las reflexiones que hago sobre esa palabra, os dejo la letra de una canción, que es la que me hace reflexionar a mi, pero el trabajo de reflexionar os lo dejo a vosotros.
Recomiendo encarecidamente escuchar la canción (aunque esté en italiano) mientras se lee el texto.

Indeble:

Un dia me iré, inesperadamente;
un vacío dejaré, rellenable sólo de recuerdos;
y cuando esté, lejos del presente,
desde lo alto miraré; lo que queda de mi.

Me gustaría saber qué decís de mi
me gustaría sentir si me echais al menos un poco de menos,
darle el valor exacto a mi papel,
ver que todo va adelante igualmente. 

Un dia escaparé, de cuerpo y sentimiento,
y descansando un poco, escucharé al instinto,
reflexionaré sobre lo que hice bien y mal,
y finalmente tendré un nuevo camino.

Me gustaría saber qué decis de mi;
me gustaría saber si me echais de menos de verdad;
darle el valor exacto a mi papel,
ver que todo va adelante igualmente;
me gustaria seguir lo que vale la pena para mi;
darle el perdón exacto a mi corazón;
ver que todo va adelante igualmente.

Yo no me paro aqui, 
sería demasiado facil,
yo no desapareceré jamás;
Soy Indeleble.
Yo no me paro aqui,
sería todo inutil,
yo no desapareceré jamás;
Soy Indeleble.

Podré saber lo que decís de mi
podré sentir si de verdad me echais de menos,
daré el valor exacto a mi papel,
veré que todo va adelante igualmente,
tendré que seguir lo que vale la pena para mi,
y enfrentarme a las decisiones más duras,
dare el descanso exacto a mi corazón,
y entonces saber que todo ha tenido sentido.
 
 

jueves, 16 de abril de 2015

Ella solo quería ser feliz

Ella sólo quería ser feliz, pero la vida le enseñó también a ser fuerte.
Todos le decían que la vida es un "sálvese quien pueda".
Ella decidió hacer de su vida un "salva a quien puedas".
No sabia decir que no.
Allí donde alguien sufría ella estaba.
Allí donde alguien lloraba ella consolaba.
Allí donde alguien necesitaba hablar ella escuchaba.
Pero ella no lloraba, pero ella no hablaba.
La vida le había enseñado que había que ser fuerte,  pero su deseo interno de ser feliz, no lo manifestaba en ella, si no hacia los demás, ella sería la fuerte, los demás, los felices.

Ella se acostumbró a ser quien está ahí para todos, sin pararse a pensar siquiera en que ella también necesitaba alguien en quien apoyarse.
Muchos fueron los que dijeron que se quedarían a su lado.
Todos le fallaron.
Ella se acostumbró a la idea de que estaba sola.
Sola contra el mundo.
¿Qué importaba?
La vida le había enseñado a ser fuerte.

Un día se cruzó alguien en su camino.
Alguien que sólo quería ser feliz, pero que la vida le había enseñado también a ser fuerte.
Alguien que anteponía la felicidad ajena a la propia.
Alguien como ella...
¿Permanecería?
¿Sería el apoyo para ella que ella había sido para el resto?
Y quizás, sólo quizás... ¿Podría ser capaz de quitar la coraza del ser fuerte?
¿Debería mostrar siempre la cara más límpida y pura, o estaría ahí hasta para soportar los peores dias, y las manchas que la vida deja y que buscaba esconder del resto?

Y por primera vez de verdad, ella pensó que quizás delante de esa persona no merecía la pena ser siempre la fuerte.
Que podrían levantarse mutuamente al caer,
o incluso,
caer juntas, para levantarse juntas.

Y por primera vez de verdad, sintió que podía ser ella misma.
Sintió que quizás podría volver a su deseo más intimo,
y dejar el resto del peso compartido.

Porque ella, ella...sólo quería ser feliz.

martes, 24 de junio de 2014

Equivocarse.

¿Qué sentido tiene hacer todo bien? Quiero decir, de los errores se aprende, y de ellos maduramos. Es correcto tener el deseo de querer hacer todo como tiene que ser, por supuesto, y dejarnos guiar por los mayores; pero hay errores típicos de una edad, tipos de errores que si no cometieses no crecerías como persona.

No me malinterpreteis, no quiere decir que haya que hacer todo a lo loco, pero, dentro del hacer las cosas bien, dejarnos guiar alguna que otra vez por nuestros instintos, porque si tenemos la brújula de nuestra vida apuntando hacia Dios no tenemos nada que temer, si algo sale mal, si vemos que nos hemos equivocado, se busca la solución y se cambia la manera de actuar, y punto; pero no hay que deprimirse.
 A ojos de Dios (y debería ser así a los ojos de todo el mundo) siempre tenemos una segunda oportunidad, y Él siempre estará ahí acompañandonos para decirnos si estamos yendo por el camino correcto y reconducirnos si ve que vamos por el camino equivocado; pero yo diría que lo más importante es tener la capacidad de darnos nosotros una segunda oportunidad, de recomenzar con los demás y con nosotros mismos, acoger y amar el momento presente, con sus dificultades y alegrías.

No hay que perderse en el pasado, porque es en el presente donde tenemos las herramientas para construir nuestro futuro.

Las cosas hechas no las podemos deshacer, y no tiene sentido perderse en las cosas que no podemos cambiar, sino vivir a tope el momento que se nos presenta delante al 100% y dando lo mejor de nosotros a los demás.
No está mal equivocarse, siempre y cuando de cada error se aprenda y salgas con la cabeza alta diciendo: "En esta no vuelvo a caer".

Y si por algún casual se vuelve a caer, se recomienza, pero nunca se pierden la esperanza ni las ganas de hacer las cosas bien, porque: "... quien recomienza es alguien puro porque no está apegado a nada, ni siquiera a su alma.." y "...quien recomienza no es solo uno que cree, uno que espera, sino uno que ama, porque solo el Amor va más allá de todo".

Porque quien recomienza es alguien que demuestra creer en la misericordia de Dios y de las personas; porque a veces, somos nosotros mismos quienes no somos capaces de perdonarnos porque pensamos que lo que hemos hecho es demasiado, que no nos merecemos perdón, etc.
Y mientras tu estás pensando todo eso, Dios ya te ha perdonado y te está dando una segunda oportunidad de volver a empezar.
Cógela.

sábado, 7 de junio de 2014

Dar por hecho no es opción. Lánzate.

Una persona que grita mucho, con muchos amigos, que toca la guitarra con mucha alegría pero sin mucho sentido del ritmo. Eso era todo lo que yo podía decir de ella antes. Y es curioso, porque llegas a un sitio donde hay 28 personas de 20 paises distintos y enseguida vas a ir a conocer y a interactuar con ellas, porque obviamente, se daba por hecho que a la catalana no iba a ir a conocerla, total, siempre nos hemos visto en las mariápolis, congresos... La conocía ya... ¿o no? Así que no hay necesidad.

Y esto es lo que tu te metes en la cabeza desde el principio. Que porque ya has visto en tu vida muchas veces a una persona ya la conoces, y por "conocerla" de toda la vida (yo diría más bien "saber de su existencia") ya no hay más que saber y sobretodo se da por hecho que ya somos "amigas" y como hablamos el mismo idioma, obviamente si lo necesitas, puedes, con total libertad hacer coloquios o desfogarte o lo que quieras. Es decir, se da todo mucho "por hecho", solo porque provenimos de la misma zona. Pues NO. ¿Y si resulta que, cuando vas a hablar con ella siempre terminais discutiendo? ¿Y que pasa si en la ignorancia de cómo es ella porque has "dado por hecho" que la conoces metes la pata cada vez que intentas ayudar? ¿ Y si resulta que viviendo tanto tiempo juntas te das cuenta de que una persona no es como parece en un congreso de tres días?

Supongo que nos costó lo nuestro pero al final empezamos por el principio (que frase tan poética) y, entonces si, una vez que CONOCES a una persona (también afecta el hecho de vivir 24h con ella) entonces puedes llegar a entenderte con ella. Desde qué música le gusta hasta cual es su mayor fobia.

Y entonces ya no es llevarse bien pero empiezas a querer a esa persona. Digamos que...le coges cariño, supongo que es algo recíproco, y con eso de vivir bajo el mismo techo se empieza a cuidar los unos de los otros.

¿Y que puedo decir yo ahora después de 9 meses viviendo juntas?

Si, grita (beh, tiene un tono de voz elevado), si, es alegre, es, de hecho me atrevería a decir que una enamorada de la vida. Toca la guitarra, si. Sabe hacer el gurgui y mejor que no le hables cuando está recién levantada. El sentido del ritmo...bueeeeeeno, hemos visto que es algo mejorable...

Pero.. ¿y además? Ella además de todas esas cosas superficiales es una persona que tiene el don de donarse (un poco repetitivo pero cierto) a los demás haciendo lo que sabe hacer.
Además de eso es una persona con un corazón enorme, que no deja a nadie por el camino, que no se rinde, y además, no te deja rendirte, es alguien que no solo te inspira la confianza para creer en ti sino que realmente es alguien que cree en ti.
Una persona a la cual puedes mirar a los ojos y recibir en ellos el empujón de confianza en ti que te falta para lanzarte a hacer algo.
Que detrás de cada locura que hace hay millones de pensamientos, que aunque al principio quizás le cueste, siempre antepone el projimo a la comodidad propia.
Y sobretodo...sabe escuchar, que no importan las ganas que ella tenga de desfogarse o de hablar, porque siempre elige el escucharte antes; y tu puedes hablar de las cosas más estupidas sin parar y ella seguirá escuchando porque cuando tu estas delante, tiene esa capacidad de olvidarse de si misma, de hacerse un vacío que solo escucha.

En conclusión...¿Que puedo decir? Que NUNCA deis nada por hecho, nunca deis por hecho que hay confianza solo porque una vez has hablado con una persona, porque la confianza se construye poco a poco; nunca des por hecho que llevas la razón, nunca des por hecho lo que el otro sentirá.

No des nada por hecho y arriesgate a conocer y dejarte conocer y sobretodo, no cometas el error de dejar a alguien por el camino nunca, porque como mi (y creo que me puedo permitir decirlo) buena amiga Alba diría: "A la santidad, no se llega solos."

martes, 10 de septiembre de 2013

Nuevo curso, desde lejos.

Hola a todos! Os escribo ni más ni menos que desde italia! Hay quien elige la universidad, yo he decidido pasar este primer año, o lo que pueda de él, haciendo un poco de voluntariado ;)

He de reconocer que empecé con mal pie, porque llegué antes de ayer con vomitos y mal estar de estómago, pero me cuidaron muy bien y hoy ya puedo practicamente afirmar que será mi ultimo dia de reposo! Tengo ganas de saber qué tipo de trabajo tengo que llevar a cabo para ayudar!!


Bueno, ya os dejo de molestar, era solo que supierais porqué no escribo por aqui :)
Un Saludo a todos!!

jueves, 14 de febrero de 2013

San Valentin

El dia de San Valentin, una de las fiestas mas consumistas que existen, se define comunmente como "Dia de los Enamorados".

Si se le llama así, ¿Que necesidad hay de comprar regalos? El amor no se compra, el amor no trata de sorprender al otro con un gran regalo, el amor no constiste en escribir "Te quiero" en una cartulina y darselo a alguien, porque todo eso es superficial. Porque para los enamorados no hay un dia, para ellos el dia de los enamorados son todos los dias del año. Pero, bueno, pasando lo de tener un dia especial, y eliminando la odiosa parte de los regalos... analicemos la frase: "Dia de los enamorados" ¿Por qué cuando oímos esa frase pensamos en parejitas? Seguramente en la mayoria de las parejitas de hoy en dia (esas que intercambian regalos cada dos por tres y no paran de decirse lo mucho que se quieren y que no pueden vivir separados y esas cosas) no reina el amor, vamos, no es que no reine, es que, sinceramente, dudo que haya amor, en todo caso... atracción. Entonces, si no hay amor, no hay dia de los enamorados, por tanto eliminamos parejitas superficiales como festejados.

También estan los matrimonios o novios en serio, que llevan mucho tiempo juntos y sí, estan enamorados y se quieren, pero para ellos la frase antes mencionada tampoco es valida ¿por que? porque para ellos no hay un Dia de los enamorados, para ellos ese dia se celebra TODOS los dias.
¿Entonces, para quien es este dia? Tambien se puede estar enamorado sin tener pareja ¿sabiais? Yo, estoy enamorada de la vida, del baloncesto, enamorada de mis amigas por las que estoy dispuesta a dar la vida si hace falta (obviamente, en mi vida también hay chicos, esa es otra cuestión) Por lo tanto ¿que conclusion saco yo de lo que es el dia de San Valentin? Pues es una fiesta para todos, que nos recuerda que todos estamos enamorados de algo.

Porque la capacidad de amar es una capacidad que tenemos los seres humanos, que es preciosa y que desgraciadamente desarrollamos poco.

Así que desde aqui, os deseo a todos un: FELIZ DIA DE LOS ENAMORADOS.


PD: sé que el dia de San valentin tiene su tradicion y su significado, tambien que hay gente que apoya el consumismo, lo que yo reflejo aqui es mi manera de ver este dia, quiero que quede claro, y no va para molestar a nadie.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Un pequeño empujón para empezar bien el 2013

Juguemos a un juego.
(Si, en cuanto lo leais vereis que no parezco yo proponiendo estas cosas, pero me parece interesante y útil para muchas personas)

El juego es sencillo. Simplemente, consiste en decirle "Te quiero" a alguien antes del 2013.
¿Suena fácil no? Pero tiene una serie de reglas...

1. No puedes decirselo a alguien a quien se lo hayas dicho hace menos de 3 meses. 

2. Tu novio o novia no vale, porque fijo que se lo has dicho hace poco.

3. También vale decirselo a alguien a quien nunca se lo has dicho.

4. Se lo tienes que decir a un minimo de una persona, y de máximo... el máximo lo pones tu.

5. No lo digas por decir, dilo por que lo sientas.

7. Si es alguien a quien te cuesta decirlo, tendrá más mérito.

8. Me he saltado el punto 6.

6. Si eres alguien introvertido como yo, te vendrá bien este juegecillo.

9.Valen todas las redes sociales, sms o en persona a poder ser.

10. Y que disfruteis la entrada de año en la compañía que vosotros quereis, o en la que os toque.





sábado, 29 de diciembre de 2012

Frase del Sábado

Hace mucho tiempo, (tiene que haber una entrada por ahí) intenté mantener que cada sábado ponía una frase hecha por mi, vamos, que surgiera de mi misma mismidad, y bueno, por retomar un poco, y para que engañarnos porque ayer dio la vena poética, quiero enseñaros este cuarteto o como sea que se llame, con la curiosidad de que sin planearlo, salen las silabas que deben salir, es muy curioso... bueno pues nada, retomamos lo de "Frase del Sábado"


"...De decirnos `Te quiero´ 
y ver que no funcionaba
hemos pasado a querernos
pero sin decirnos nada..."

domingo, 20 de mayo de 2012

Fragmento "Album de boda"

-No viene con garantía. ¿Cómo iba a venir con garantía? No es un coche ni un ordenador. Es la vida, y la vida es un lío, y las cosas cambian. Te hago una promesa: Intentarlo. Quiero prometerte que voy a intentarlo.- Regresó donde él estaba y acercó las manos a su rostro-. Te quiero.

Cuando se deshizo el nudo que le atenazaba el estómago, él apoyo su frente en la de la joven.

+¿Quieres volver a repetirlo?

-Es la primera vez que se lo digo a alguien... de esta forma quiero decir. No sé porque pensé que costaría tanto. No cuesta. Te quiero. Quiero lo que somos cuando estamos juntos. Amo lo que creo que podriamos llegar a ser. Y sé que voy a joderlo. Tú tambien, no somos perfectos. Nos haremos daño y reiremos juntos. Nos abrazaremos y nos pelearemos. Quiero que prometamos que intentaremos no dejarlo correr. Lo único que podemos hacer es intentarlo.


"Album de boda"

domingo, 13 de noviembre de 2011

Va por ella.

Esta va por mi hermana pequeña, y no hablo de Martita, sino de otra hermana más reciente pero sin embargo más mayor que mi hermana más pequeña, es un lío, que os voy a contar...
Esto va por aquella muchacha que se hizo una idea de mi que no era, pero que no se conformó con eso y decidió seguir hacia delante y conocerme, (debo añadir que esa muestra de coraje me encantó, pues hay muchas personas que se quedan solo con la imagen que tienen de mi y no intentan conocerme mejor) cosa que no iba a resultar nada fácil.

Ni a mí ni a ella.

Y así empezó la fase difícil: abrirse a otra persona.
¿Cómo iba yo a hacer eso, si no hacía ni un mes que me había conocido a mi misma después de 16 años....? pero había que intentarlo y me lancé.

Al principio (y creo que también un poco aún) fue muy complicado, recalcando el MUY. Ella tenía una imagen de mí que era falsa, (dícese aquella que yo mostraba ante la gente por miedo a ser rechazada siendo yo misma) aquella fachada de: todo me resbala y no me importa nadie. Además añadiendo la diferencia de edad todo se complicaba más, mis formas de hablar, mis ironías, mis metáforas...tenía que evitar usarlas pues ella no me entendía, sin contar con que, EVIDENTEMENTE, ella no iba a depositar su confianza en "alguien como yo".

Pero toda ella en sí era un reto para mí, pues, al mismo tiempo, después de haberme "conocido a mí misma" había pedido ayuda a la gente que me quería para cambiar. Era una terapia curiosa, constaba de abrazos, palabras de cariño y ñoñerías hasta hartarme (receta que haría que se fuera rompiendo la fachada que mostraba al mundo y que realmente fuera yo misma la que se mostrara ante la gente).

Pero bueno, volviendo al tema de mi hermana, como ya he dicho era un reto personal para mí, porque si conseguía que alguien como ella depositara su confianza en mí querría decir que la terapia daba resultados (Y me permitió adelantar que lo conseguí).

Con lo que demostré no solo que las personas pueden cambiar si de verdad se lo proponen, sino también, y muy importante para mí, que ¡podía caer bien a la gente!

Desde aquel momento va cada vez a mejor y hace tiempo que dejó de ser un reto persona, se convirtió en una amiga, que se desahogaba conmigo, y yo con ella, pero sobre todo, y supongo que por la diferencia de edad fundamentalmente (3 añitos…) se convirtió en una hermana pequeña.

Sé que lo mío no es dar consejos, no me considero un modelo a seguir, pero sin embargo, con ella me siento en el papel de hermana mayor, supongo que de la hermana mayor que no tiene, y que mi deber es cuidarla y evitar que tropiece donde yo lo hice antes.

Porque en definitiva, es mi hermana, y la quiero como tal.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Vuelta a la Rutina: Primer Tropiezo

Y aqui estamos otra vez, de vuelta a la rutina, esta vez para enfrentarse a bachiller y a un año academico lleno de cosas interesantes, cosas que nos sorprendeán, cosas que nos molestarán, cosas que nos harán felices, tropiezos, alegrias, tristezas, sonrisas, va a haber de todo, eso sin duda.

Cuando empezó septiembre tres cosas me vinieron a la cabeza, y las tres eran buenas: Tenia que empezar de nuevo a escribir en el blog, empezaría de un momento a otro en un instituto nuevo y volveria a entrenar.

Esas tres cosas hacian que mi septiembre no fuera tan deprimente como el de otras personas, pero, cómo no, no todo ha sido tan bueno como pintaba, por diferentes motivos no he podido escribir hasta ahora en el blog, (pero no os preocupeis que tengo otra historia entre manos) cuanto mas se acerca el dia de empezar el nuevo instituto más nerviosa me pongo, y para finalizar esa genial caida de bruces contra el suelo, la directiva del club ha decidido que este año no va a haber equipo femenino de baloncesto...

He oido decir que todo lo bueno se acaba pero... ¿Tan rápido? Un año en el que descubrí que hay un deporte que me encanta, en el que no soy una patosa y del que siempre quiero saber más, un año en el que he conocido gente maravillosa:
A mi rubia camomila, que tiene su propio mundo de ponis y esa cualidad para estar siempre sonriendo y feliz.
A mi loki, pequeña pero matona, genial para escuchar y mejor aún como amiga, y su capacidad para hacer que un entrenamiento aburrido, solo con un MAAADRE de por medio, fuera uno de los mejores entrenamientos, y conseguia sacarnos a todos una sonrisa.
Esa genial entrenadora, que aunque no siempre le dabamos lo que nos exigía se armaba de paciencia (que mucha hace falta para estar con nosotras) y continuaba a entrenarnos, siempre bajo alguna pequeña amenaza de 50 abdominales para que no nos durmieramos en los laureles, amenaza, si, pero que te encantaba oirlo en cada entrenamiento, era una frase que si faltaba, no era lo mismo.
Y por supuesto mi chas, quizás la que más tuvo que soportar ese año, desahogos en el bus de camino a entrenar, risas en el vestuario, mis malos genios, mis enfados sin motivo, mis dias malos, en los que, ella no se apartaba como habría hecho cualquier persona, sino que se acercaba más a mi e intentaba sacarme una sonrisa para mejorar mi día.
A ellas, sin las que ese año, habría sido otro más, pero que por el contrario, ha sido el mejor año que he podido pasar. A ellas, y a quienes hicieron posible que ese año fuera el mejor, GRACIAS.

Y ahora, solo quedar mirar con la cabeza bien alta hacia delante, e intentar que este año, sea tan bueno como el anterior.

sábado, 21 de mayo de 2011

Diferentes, si, pero complementarias

A menudo oigo decir que cuantas más cosas tienes en común con una persona, mejor te llevas con ella.


No digo que no sea cierto, a veces, me gusta estar delante de una persona que se parezca a mi, porque asi sé como reaccionará, lo que dirá... es como si fuese un espejo en el que te ves reflejada, y sabes lo que ese espejo hará, porque hace cosas iguales o muy parecidas a las tuyas.

Pero a veces, ¿pueden cansar las similitudes? pues depende, en mi opinion, las similitudes estan muy bien, pero hay algo que le da más chispa al asunto, algo que hace más interesante tu vida, y esas son las diferencias, al fin y al cabo, una persona que es igual que tu en su forma de ser, no puede aportarte nada nuevo, si, experiencia si es más mayor, pero poco más, porque lo que puede donarte de su forma de ser, tu ya lo tienes adquirido.

La gracia de toda esta historia, está en las diferencias, pequeñas o grandes, que hay entre las personas, porque siempre, para el lado positivo, tiene mucho que aportar.

Me encanta, por ejemplo, cuando estoy con alguien que es totalmente mi polo opuesto, es algo muy enriquecedor, por ejemplo, el simple hecho de ver una pelicula, si estas con una persona que es como tu, eliges pelicula y punto, cuando estas con otra persona completamente distinta, la gracia está, en que tardas más tiempo en ponerte de acuerdo para qué pelicula ver, que luego lo que dura la pelicula.

Y en el fondo, cuando sabes apreciar esas diferencias te gustan, porque pasas un buen rato con esa persona, al ver que sois polos completamente opuestos, risa tras risa, anecdota tras anecdota, diferencia tras diferencia, si acaban complementando.

jueves, 5 de mayo de 2011

Si tuviera que describirme

El otro día me dijeron que cómo me describiría yo, y debo reconocer que me quedé sin palabras, no sabía qué decir ni por dónde empezar. Pero si tuviera que describirme… Pues, soy una persona que se conforma con poco, algunos dicen que soy rara para los 15 años que tengo, pero, es simplemente que no necesito emborracharme hasta perder el sentido para ser feliz, me produce más felicidad irme un fin de semana a Madrid, o ir a echar una pachanga con mis amigas. Por ejemplo, la gente a mi edad empieza a apuntarse a la Escuela de Idiomas porque les preocupa tener el titulo de inglés, yo llevo dos años estudiando italiano, la gente lleva todo el año esperando las ferias para salir, beber, volver a las tantas… a mi no me importa quedarme en casa en ferias.

Soy una persona a la que la vida le ha enseñado a base de caídas, a la que no le gusta que le digan que se va a equivocar, porque prefiere aprender a base de equivocarse. Tengo muchos defectos, supongo que más que virtudes, pero no cambiaria ninguno, si los cambiase, no sería yo, y ¡me gusta ser yo! ¿Qué podría ser mejor persona de lo que soy? Es muy posible, dicen que siempre se puede mejorar, y no es que sea una súper-persona ni mucho menos, pero que conste que me marco mis propios propósitos para mejorar.

También, he de reconocer que soy, a veces, desesperante, porque tengo mi punto y si no lo pillas, puedo llegar a cansar. Pero ahí… yo no puedo hacer nada, solo daros un consejo para los que no me pilléis el punto: aprended a entender la ironía.


Una cosa que no haré nunca es dejar de cuidar a alguien que me importa, a veces da la impresión de que no lo hago, pero creedme que sí. Soy una persona que tiene muy claro que la amistad está antes que el amor. Y si alguna vez he defraudado a alguien, lo siento.

Luego, físicamente… no soy precisamente una chica a la que los chicos se le quedan mirando cuando pasa, ni lo soy, ni tengo interés en serlo. No soy muy guapa ni busco serlo, soy más bien normalita, con mi penoso sentido de la moda :) Soy como soy, a quien le guste bien y a quien no, pues bien también. Es verdad que a mi pelo no le tengo mucho cariño, pero prefiero tenerlo como lo tengo antes que quemármelo por plancharlo todos los días.

¿De la cara? Mejor no cambiar nada, sino, cuando me mirase al espejo no me reconocería, y de mi cuerpo… pues no, no cambiaría nada, puede que tenga el autoestima muy alto pero me gusta todo de mí. Me gustan mis virtudes y también mis defectos (incluso el mayor de mis defectos me gusta, y mira que nunca me trae nada bueno…)

Quizás, estos sean los puntos más claros con los que pueda describirme tanto física como personalmente, habrá gente que no esté de acuerdo, porque siempre cambia de cómo se ve uno a como lo ven los demás. Pero más o menos, se podría decir que así me describiría yo, principalmente.

lunes, 25 de abril de 2011

Recuerdame (Parte VI)

Bueno, esta es la última parte del relato, espero que os haya gustado.



-¿Y por qué no puedes?

- Samu me llamó el otro día para quedar mañana, no puedo decirle ahora que no.

- Pero Christian… a las piscinas solo voy mañana, queda con Samu el domingo.

- No puedo Sara, me hace ilusión ir a las piscinas contigo pero, llevo dos años sin verte pero también sin ver a Samu, y he estado toda la semana contigo, me parece justo dedicarle un día al que fue en un momento uno de mis mejores amigos. Además, ¿no va Irene contigo? Deberías aprovechar y pasar el día tranquilamente con ella y con tus padres, yo te querré igual aunque estés lejos.

- Lo sé.- murmuré.

- Y ahora te dejo princesa, luego hablamos.

- Un beso, ¡y no me llames princesa! – le reproché.

Christian y su lógica, era tan bueno, tan poco aventurero… aunque debo reconocer que me impresionó mucho el puñetazo que le había propinado a aquel muchacho cuatro días antes en la estación de autobuses. Llevaba toda la semana pensando en lo mismo, aquel muchacho… ¿De qué me sonaba? Di por hecho que se había equivocado de persona pero, el caso, es que me sonaba mucho. Al final me conformé con suponer que como era amigo de Samu lo conocía de vista, pero ni mi propia explicación me dejaba la conciencia tranquila.

El sábado por la mañana partimos Irene, mis padres y yo hacia la sierra de Cuenca, donde según mis padres estaban dichas piscinas naturales, tardamos un tiempo en encontrarlas, para cuando lo hicimos era la hora de comer, asique decidimos comer primero y luego bañarnos.

Después de comer mis padres se limitaron a tumbarse a echar una siesta a la sombra de un árbol, en cambio Irene y yo preferíamos bañarnos, aunque no contábamos con que el agua estaba a unos 6⁰C y no aguantamos mucho dentro del agua , pero tuvimos un pequeño problema al ir a buscar las toallas, la mía no estaba.

- Parece que no te acordaste de meter la toalla ¿eh? - rió Irene.- anda, toma la mía que yo ya estoy seca.- cogí su toalla y me senté al borde de una roca, con los pies rozando el agua helada. Irene en cambio, decidió ir a hacerles compañía a mis padres y se tumbó a leer bajo la sombra de un árbol.

Fue como un rayo, no lo esperaba, pero tuve tiempo de ver como una figura que no reconocí tiraba su mochila al suelo y saltaba al agua pasando justo por mi lado, su salto provocó que una gran cantidad de agua me empapase a mí y a la toalla de Irene.

- ¡Mira donde saltas! Me has empapado.- me quejé.

- Lo siento mucho.- dijo sacudiéndose el pelo negro despeinado.- no he calculado bien la fuerza, culpa mía.

- Eres…eres tú.

- Soy…yo... Si supongo que soy yo. ¿Quién se supone que soy?

- El chico de la estación de autobuses ¿no? Al que mi novio pegó un puñetazo.

- ¡Ah! Sí, soy yo.- dijo saliendo del agua y sacudiéndose el pelo.- Entonces supongo que debo pedirte perdón por partida doble, te confundí con una amiga, lo siento mucho.

- Soy yo la que debería disculparse. ¿Cómo está tu nariz?

- Recuperándose.- dijo encogiéndose de hombros.- pero bueno creo que te he dejado sin toalla, toma la mía.- me puso su toalla alrededor de los hombros, estaba muerta de frio por culpa del agua y agradecí algo caliente sobre la espalda, era curioso, la toalla tenía un aroma que me gustaba, me resultaba familiar pero no recordaba porqué.

- Que caballero.- le dije al ver que me colocaba la toalla él.

- No, no soy ningún caballero, me gusta ser solo yo, Javier Durán.- dijo extendiendo la mano a modo de presentación.

¿De qué me sonaba aquella frase? ¿Porqué todo lo que él hacía me parecía tan familiar? ¿Por qué cada movimiento, cada vez que se alborotaba el pelo, porqué cada cosa que hacía me gustaba tanto? Piensa en Christian, piensa en Christian me repetía interiormente una y otra vez.

- Sara Rodriguez.- contesté estrechándole la mano.

Estuvimos un rato charlando, él desde el agua y yo sentada en un borde, podríamos decir que le conté mi vida en cosa de media hora, la verdad es que conectamos enseguida, no paraba de rondarme la sensación de que ya le conocía, incluso él, daba la sensación de que ya conocía mi vida, todo era muy confuso y extraño, pero decidí dejar de pensar y disfrutar de el momento que estaba viviendo a solas con aquel muchacho.

- ¿Dónde está mi amiga Irene?

- Pues no lo sé, estará durmiendo como tus padres ¿Qué pasa, tan poco te gusta mi compañía?

“Me gusta más de lo que crees” pensé. Y otra vez esa sensación de dejavú, de que eso ya lo había vivido antes pero, era imposible, le acababa de conocer.

El sol se había escondido detrás de las nubes y a Javier empezó a darle frio, salió del agua y me pidió la toalla.

- Ni hablar.- le dije con confianza.- que yo estoy en bikini y tengo frio también, no haberme empapado la toalla.

- ¿sí? Pues te vas a enterar, ¿ves lo empapado que estoy? ¡Dame un abrazo!

Comenzó a perseguirme para empaparme con un abrazo, éramos como dos niños pequeños jugando al pilla-pilla. Y finalmente me deje vencer y me dio un abrazo, una abrazo fuerte y solté la toalla para corresponder a su abrazo, porque algo en mi interior me decía que era una ocasión que no debía desaprovechar ni por un instante.

Estábamos abrazados, yo apoyé la cabeza en su hombro, algo me decía que podía tomarme ese tipo de confianzas con él, y permanecimos así, callados, hasta que él me susurró algo en el oído.

- “…Y sin nada que decir, porque nada es importante…” – cantó, le miré y me dijo.- lo más importante ahora mismo, es estar aquí contigo.

No tuve palabras para responderle, la sensación familiaridad aumentaba por momentos, estaba completamente segura de que eso ya lo había escuchado antes pero, ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué no lo recordaba?

- Ahora Sara, voy a hacer aquello que hiciste tu en su momento, y que yo no supe aprovechar. Cierra los ojos.

Obedecí, pero no entendí lo que me decía, ¿aquello que hiciste tú en su momento, y que yo no supe aprovechar? ¿A qué se refería?

Y pude notar sus labios posándose sobre los míos, una parte de mi decía que debía pararlo, que estaba saliendo con Christian y que besar a otra persona era traicionarle, pero otra parte de mí, me decía que aprovechara, que me lanzara. Y obedecí a la segunda parte, le devolví el beso rodeé su cuello con mis brazos.

En un segundo, mi mundo dio mil vueltas y una serie de imágenes comenzó a inundar mi cabeza, Samu presentándome a Javi, las conversaciones a solas, enero, cayéndonos juntos por la nieve, mayo, quedada en la piscina de Irene, el cine, su mano buscando la mía, el bar, la canción, el beso fallido, la vuelta a Talavera, la visita a Fran, el borrado de memoria, esa lagrima deslizándose por mi mejilla. Todo, lo recordé todo.
Instintivamente me separé de él. Le miré fijamente, le sonreí, le revolví el pelo y le abracé.

- ¡Has vuelto! – exclamé.

- Veo que te acuerdas de mí.

- Ya era hora ¿no tortolitos?- dijo Irene.

- ¿Y tu desde cuando llevas espiando? – pregunté.

- Desde que llegó Javi, Sara, sí metiste la toalla en la mochila, pero yo me encargué de sacarla, ¿como si no iba a hacer que Javi te prestara la suya?

Entonces comencé a comprenderlo todo.

- Entonces, por eso Samu ha quedado con Christian.

- Para quitarlo de en medio, si señorita.-dijo Javi.

- ¿Y quién ha ideado todo esto? – pregunté aunque creía conocer la respuesta.

- Una persona que está profundamente enamorada de ti, pero que era tan tonto como para no darse cuenta de lo que tenía hasta que lo perdió.- contestó Javi.

- ¿Sabes que es lo que más me gusta de eso? Que aunque te dieras cuenta tarde, intentaste reconquistarme.

- ¿Y lo he conseguido? – preguntó.

- Sí, lo has conseguido, pero ahora me da pena Christian, en cuanto vuelva a Talavera tengo que dejarle, no quiero hacerle daño.

- Me parece bien, mañana hablas con él, pero, mientras tanto, ¿puedo seguir con mi chica favorita?

- Creí que no te gustaba besar, ni estar con chicas, ni los rollos amorosos.

- Tú eres la excepción que confirma la regla.- me dijo sonriendo y me besó.

Para lo que quedaba de tarde mis padres decidieron desentenderse de nosotros e irse a caminar, Irene decidió irse con ellos y dejarnos a Javi y a mí que simplemente nos quedamos tumbados en las toallas, cogidos de la mano y recordando, recordando todos aquellos momentos que una vez olvidé, pero que por siempre recordaría de ahora en adelante.

- Recuérdame, siempre Sara, pase lo que pase, no me olvides, recuérdame.- me dijo al oído.

- Después de lo sucedido estos días Javi, he llegado a la conclusión de que, no es que el mundo esté en mi contra y no me deje olvidarte, es que simplemente, no quiero volver a olvidarme de ti.

domingo, 24 de abril de 2011

La vida, como un simple camino.

(ESTA ENTRADA NO TIENE NADA QUE VER CON LA HISTORIA DE RECUERDAME)

Corre, camina, avanza como quieras, piedra, salta, por los pelos…sigue avanzando, otra piedra, esa no la ves, caes sin darte cuenta y te golpeas de bruces contra el suelo, te duele mucho el golpe, quieres quedarte en el suelo porque levantarte es demasiado duro, pero sabes que si no te levantas nunca llegarás a la meta, asique con un esfuerzo sobrenatural te levantas, las piernas te tiemblan y estas cubierto de barro, pero decidido sigues adelante.


Ya has caído una vez, y no quieres volver a repetir la experiencia, asique pones más cuidado en tu avance, pero es inevitable y tropiezas, esta vez con un hoyo en el suelo, resbalas y vas derecho a caer de bruces, pero la experiencia es una buena amiga ahora y llegas a tiempo para poner las manos, te raspas, dejas las manos llenas de heridas, te duele, sigues estando en el suelo, pero ahora, has evitado un dolor tan grande como el anterior, has aprendido.

Ahora te duele la cara de la primera caída, y las manos de la segunda, pero estas decidido a seguir tu camino, a no rendirte tan fácilmente, un pie, luego el otro y consigues ponerte en pie de nuevo. Estas dolorido, más atento que en las ocasiones anteriores pero sucede de nuevo, otra caída, esta vez provocada por un pequeño desnivel, pero cuentas con tu astucia y sobre todo, tu experiencia.
Con la ayuda de tus brazos consigues desviar tu caída y ruedas sobre tu espalda un par de metros, has conseguido evitar un buen golpe, pero aún así has caído, y eso es lo que quieres evitar, aun en el suelo remontas de nuevo y vuelves al camino, no sin esfuerzo, la ruta es complicada, a veces disfrutas caminando sobre ella, otras vas con gente que te acompaña durante un trecho, pero lo peor del camino sin lugar a dudas son las caídas.

Las quieres sortear, es normal, pero no puedes, el ser humano no es perfecto y tu mente tiene la certeza de que tarde o temprano terminarás cayendo, lo sabes, es inevitable. Aún sabiendo que es imposible no caer, tú decides buscar una solución, y siempre la experiencia te cuenta como un gran aliado.

Sigues tu ruta, estas bastante tranquilo y no te das cuenta de esa piedrecita que obstaculiza tu camino, el pie derecho choca, te falla, comienzas a caer, pero piensas “no quiero caer” lo intentas, das traspiés y retrasas una caída que parece inevitable, pero de repente, algo tira de ti hacia atrás, algo te devuelve el equilibrio y te permite superar ese obstáculo sin caer, miras hacia atrás y ahí están, esas personas a las que tanto quieres, que sabes que aunque no las estés viendo están ahí, detrás de ti listas por si tienes un traspiés y tienen que sujetarte.


Por supuesto, sabes que unas veces te vencerá la inercia y caerás, solo tienes que tener la voluntad suficiente como para volver a ponerte de pie, pero otras veces, te darás cuenta que no es necesario llegar el suelo, que puedes levantarte incluso antes de haber caído, si tienes la certeza de que no caminas solo, cualquier obstáculo se vuelve pequeño.



martes, 19 de abril de 2011

Recuerdame (Parte V)

Perdón por la tardanza, pero las vacaciones me vuelven vaga... aqui teneis la quinta y penultima parte!



Sentí como un témpano de hielo me atravesaba el corazón y solo logré balbucear un poco.

- Me tomas el pelo ¿verdad?- dije, aunque había algo en su mirada que me hacía suponer que no.

- Mira, lo siento pero no te conozco ¿vale?

- ¡Eh! ¡Déjala en paz! – El chico que estaba a su lado se levantó y me empujó para que me apartara.

- Tú no te metas en esto.- exclamé devolviéndole el empujón. No tenía ninguna intención de pelear, pero tampoco hizo falta, se encargó de zanjar el asunto propinándome un fuerte puñetazo en la nariz que me hizo caer al suelo, tardé unos 5 segundos en levantarme, suficiente para que mi cara estuviera empapada de sangre y para que Samu e Irene volviesen al ver el espectáculo.

Sara se había quedado horrorizada ante el comportamiento de su compañero, lo cual era un punto a mi favor, pero al parecer no me reconocía, lo cual me quitaba ese punto…

- ¿Qué ha pasado aquí? – gritó Samu.

- ¡Ese niñato estaba toqueteando a Sara!

- ¡Venga ya! ¡Solo le he tapado los ojos! – repliqué.

Irene, que estaba limpiándome la cara con un pañuelo me susurró:

- Tu mejor cállate anda.

Sara calmó a su compañero quitándole importancia al asunto. Le cogió de la mano y tiró de él.

- Irene, me voy a dar una vuelta, a ver si le tranquilizo un poco, nos vemos luego en mi casa.

Y se alejaron los dos, así cogidos de la mano, lo cual me sentaba como una patada en el estómago.

-Tenemos que hablar Javi.- me dijo Samu.- pero antes vamos a mi casa, tu nariz no deja de sangrar.

Irene estaba extrañamente silenciosa, asique Samu, que ya había hablado con ella, me relató todo lo que Irene le había contado, la escapada de Sara al laboratorio de Fran y su pérdida de memoria.

- ¿Samu, sabes que esto suena a película?

- Si, pero también sé que es la cruda realidad a la que te enfrentas.

- ¿Y ahora qué hago? ¿Quién es el muchacho con el que habla?

- Según Irene es su ex, por lo visto él sigue enamorado de ella, y Sara, al no recordarte, está cayendo en su trampa.

- No puede ser, no puede ser… ahora no.

- Es a lo que te enfrentas Javi, toda la culpa de lo que ha pasado es tuya.- Habló por fin Irene.

Al vernos entrar en casa, la madre de Samu se echó las manos a la cabeza.

- ¿Qué te ha pasado Javier?

- Nada, un imbécil que se ha desahogado conmigo.

Obviamente, como buena madre que era, eso no le sirvió de excusa, pero no dijo nada más al respecto.

- Bueno, no es tan grave como parece, ponte este algodón en la nariz apretando con el dedo para que se corte la hemorragia.

Diciendo esto se fue a la cocina, guardó el botiquín y no la volví a ver, Irene permanecía callada en una esquina.

- Irene, cuéntame lo que ha pasado, por favor, ¿De dónde ha salido ese ex de Sara?

- Se llama Christian, estuvieron juntos hace dos años, pero cortaron porque los padres de Christian se mudaron a Barcelona y no se veían capaces de llevar una relación a distancia así que lo dejaron. Poco después de eso Sara te conoció y cuanto más te conocía más le gustabas, y así Christian quedó sepultado por ti, pero…se han dado dos casos que le han dado la vuelta a la situación, para empezar, al olvidarte, empezó a pensar de nuevo en Christian y para seguir, ayer se presentó Christian en casa de Sara, para decirle que habían vuelto a talavera y que él no la había olvidado nunca.

-No me fastidies…bastante me ha costado darme cuenta de lo que siento como para que ahora se me ponga todo en contra.

- Es lo que hay Javi, ahora es decisión tuya si lo vas a dejar estar y te retiras del campo de juego o luchas por ella.

Sabía que era una provocación, pero mis pensamientos estaban muy lejos de casa de Samu, habían vuelto a la noche del viernes, habían regresado a eso que me contó Sara mientras caminábamos cogidos de la mano.

- Ahí está la clave.- susurré.

- ¿Qué?

- Dijiste que el hombre ese ocultó los recuerdos de Sara sobre mi, pero no los borró ¿verdad?

-Exacto, ¿A dónde quieres llegar Javi?

- Esa es la clave Irene, ¿no lo ves? Solo tengo que hacer resurgir esos recuerdos y ella volverá a recordarme.

- ¿Y cómo piensas hacer eso?

- Usando a mi favor algo que me contó Sara el viernes, el sábado que viene, ella se va con sus padres a unas piscinas naturales. Con tu ayuda y la de Samu conseguiré que me recuerde.

domingo, 3 de abril de 2011

Recuerdame (Parte IV)

- Eres imbécil.- me dijo Samu

- Es la quinta vez que me lo dices hoy, pero no me gusta ¿Qué querías que hiciera?

- No darle esperanzas. ¿A qué venía lo de cogerle de la mano en el cine?

- Sinceramente no lo sé, fue un impulso sin más.

-Eres más cariñoso con ella que con el resto de las chicas que conocemos ¿Estás seguro de que no es algo más que una amiga para ti?

-Es más que una amiga, es mi mejor amiga, pero no pasa de ahí, estoy seguro.

- Quizás estás enamorado y aun no te has dado cuenta Javi.

- ¿Enamorado? ¿Yo? Anda no digas chorradas

- Piénsalo Javi, quizás tengas sentimientos que aún no has descubierto

- Samu, estás sonando demasiado ñoño, déjame, no estoy enamorado ¿vale? Las chicas me resbalan y lo sabes.

- Bah, lo que tu digas, estoy harto de discutir, buenas noches.- y diciendo esto se dio media vuelta y se acomodó en la cama. Estábamos en mi casa, era Domingo, Samu había estado todo el fin de semana recriminándome lo que había hecho e insistiendo en que yo estaba enamorado de Sara y no lo sabía, menuda chorrada, yo no estaba enamorado ¿o sí? La verdad es que no sabía lo que era estar enamorado, en mis 15 años de vida nunca había estado con ninguna chica y tampoco había sentido nada por ninguna, además… Sara tenía un año más que yo, ¡Lo que Samu planteaba era una locura! Me incorporé y apagué la luz. Lo mejor sería discutirlo con la almohada.

“Bip-Bip” resonó en la habitación. Era el móvil de Samu. Este se incorporó, leyó el mensaje y después me tiró el móvil en el regazo.

-Léelo

- “¿A qué hora llegas mañana? Tenemos que hablar, es sobre Sara, le ha olvidado”.- leí en voz alta.- ¿y? Me ha olvidado, eso es bueno ¿no?

- Javi, cuando quieras darte cuenta de que estás enamorado, ya será tarde.

Volvimos a acostarnos, no dormí bien, soñé con Sara, estábamos en un bar charlando, y de repente, ella se levantaba y sin dar explicaciones se iba, y a mi se me partía el corazón, y yo corría detrás de ella suplicándole que volviera, que no podía vivir sin ella, pero Sara, se limitaba a responder: “Ya es demasiado tarde” y en ese momento tropezaba, y ella continuaba yéndose, y yo comenzaba a llorar, porque sentía que al irse, una parte de mi se había ido con ella.

Desperté a las cuatro de la mañana con la sábana enredad entre los pies y sudando. Zarandeé a Samu hasta despertarlo y le abracé, le abracé como nunca antes había abrazado a alguien, y estaba llorando, no podía evitarlo, y él, a pesar de estar medio dormido entendió, sonrió y correspondió a mi abrazo diciendo:

- Bien, más vale tarde que nunca.

Quedamos en que me iba a pasar la semana a su casa y cogimos el bus a las 12 de la mañana, yo estaba feliz porque iba a ver a Sara y le iba a declarar mis sentimientos hacia ella, iba a aclararlo todo de una vez y las cosas volverían a la normalidad.
Samu les había dicho cuando llegaríamos y las encontramos en un banco en la puerta de la estación hablando con otro chico, bueno, rectifico; Sara estaba hablando con otro chico. Irene nos saludó y se llevó a Samu para hablar con él. Sara no se había dado cuenta de que estaba allí, pero yo no podía dejar de mirarla.

Sentí de pronto un pinchazo en el estómago y notaba que estaba empezando a ponerme de mal humor y lo único que alcanzaba a pensar era: ¿quién es el chico con el que habla? Al no haber estado nunca enamorado no había tenido nunca esa sensación, pero sabía lo que significaba, estaba celoso. Tenía que interrumpir esa conversación como fuese, asique rodeé el banco le tape los ojos a Sara y exclamé:

- ¿Quién soy?

El problema fue que no me esperaba semejante respuesta…

- Eso es lo que me gustaría saber. ¿Quién demonios eres tu?